marzo 09, 2009

Last night's good deed

Anoche fue la primera vez que fui a Calle El Hambre desde que llegué a Caracas. Por supuesto, estoy a dieta y I'm not about to break it just on the 2nd week, pero pana, ¡qué tentación! Llego al puesto de perros con 3 panas y todos empiezan a pedir...

Pana 1: Un perro con todo pana.

Pana 2: A mi me das una hamburguesa.

Pana 3: Sí, a mí también.

Perrero: ¿Y la señorita?

Yo (damn! qué tentación!!... y yo no cené!): Bueno... Dame una hamburguesa, pero sólo la carne, ¿puedes?

Perrero (Cara de WTF?!): Eh, Bueno.. Sí, pero te la cobro igual que una normal.

Yo: No importa, tranquilo.

Perrero (La cara de ponchado no era normal): Pero ¿qué? ¿No te gusta la hamburguesa?

Yo: Sí, pero estoy a dieta.

Pana 1: Chama, ¡¿de pana?!

Yo (muerta de la risa por las caras de todos): Sí

Pana 1: ¡No vale... Me dejaste sin comentarios! (That's a first!)


Estoy segura que le hice la noche a ese pana y le di una buena anécdota que contar, porque por la cara de ponchado, jamás en su vida ni la niña mas sifrina de Caracas había tenido la osadía de pedirle eso. Oh, well..

No hay comentarios: