El Manual de Carreño, o Manual de urbanidad y buenas costumbres, cuyo título completo es "Manual de urbanidad y buenas maneras para uso de la juventud de ambos sexos en el cual se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales, precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre", es un texto clásico en Latinoamérica sobre etiqueta y buenas maneras escrito por el venezolano Manuel Antonio Carreño, por entregas en 1853.
¿Por qué empiezo la introducción con esta corta reseña? dirán: se volvió loco (mas?), se siente superior que los demás (mas?), o piensa que nos va a educar (créanme soy lo mínimo permitido y aceptado socialmente del altruismo). Pues no, nada de lo anterior, solamente vine a descargar mi relación amor-odio con este ilustre libro.
Ciertos comportamientos y costumbres se los debemos a este bendito libro, que, aunque nos enseña de etiqueta, es sumamente disfuncional a la hora de aplicarlo en la realidad en estos tiempos de globalización, Chávez y satisfacción instantánea (microondas, internet… ring any bells?).
Ayer, en una conversación de mesa, mientras comíamos paella, surge esta conversación. Cabe resaltar que yo SÍ se comer, solo que cuando no es una ocasión que lo amerite, me da más ladilla que pararme a las 5 am:
Di: Que animal eres webón porque comes así
RT: ¿Así como?
Di: el cuchillo no se mantiene en la mano mientras masticas, además estas agarrando el tenedor con la mano que no es.
(Por motivos de comprensión, tengo que decirles que yo como con el tenedor en la derecha y cuando pico me lo cambio de mano)
RT: Marico o sea, déjame en paz, no estoy en un restaurante ni en una cena importante
Di: El tenedor es el que se usa como pala, no el cuchillo. Además, el tenedor se agarra con la izquierda.
RT: Mira, lo que pasa es que a mí me es incomodo comer con la izquierda, se me cae toda la comida
Di: Bueno marico tú recoges la comida con el tenedor en la izquierda y luego pasas por el plato el tenedor hasta que lo pones al alcance de tu derecha, luego te lo llevas a la boca… ESPERA, ESPERA!!!, tú no te acercas al plato, solo llevas el tenedor hasta tu boca, ignorante. Después que serviste el tenedor, el cuchillo lo dejas en el extremo superior del plato con la parte semi-filosa viendo hacia adentro del plato (¿ves que fácil es?)
RT: ¬¬… O sea marico te explico, en tres nanosegundo habré terminado de masticar, tendré que recoger el cuchillo nuevamente, cambiármelo de mano nuevamente, servir la paella NUEVAMENTE y luego cambiarme el tenedor de mano (eso sí, pasándolo solo por el plato)… TU ERES MONGOLICO O SOLO ESTAS LADILLADO WEBON!!!
RicardoT
7 comentarios:
jajaja no era que no ibas a publicar esto porque no merecíamos tu genialidad?
jajaja mi genialidad aparte de ser perfecta, es misericordiosa y benevolente... deja de quejarte y agradece
por si no entendiste mi sarcasmo, PUEBLERINO, en ningun momento he pensado que seas genial, esas son tus ínfulas megalómanas. Anda a aprender a comer!
ah, por cierto, te falta PUNCH
jajajaj yo soy el editor, yo soy el que tiene la moral para decir si algo esta bien o no
ahm solo diré esto:
- La paella estaba buenísima
- Tu cita literal tiene excesos de "marico"
- Sigo creyendo que es justo y necesario tener buenos modales en la mesa
- Hasta la Bestia trataba de comer bien! jmmm
Además, los delirios de grandeza los puedes omitir, hasta donde yo se, aquí hay 3 editores, de los cuales 2 te corregimos constantemente en tu hablar diario.
Igual te quiero
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